En Paraje El Gólgota, sobre ruta nacional 51, detuvieron a dos personas que transportaban las hojas en medio de la carga de esta sustancia.
Un camión que transportaba sustancias químicas fue descubierto con una carga ilegal de más de 400 kilos de hojas de coca. Sobre uno de los controles en la Ruta Nacional 51 a la altura del paraje El Gólgota, efectivos de la patrulla “Ingeniero Maury” interceptaron la marcha del rodado de gran porte.

Al revisar el contenido del camión, que trasladaba bolsones de ácido bórico técnico, los gendarmes descubrieron que en medio de esta carga había también varios bultos con las hojas de coca.

Luego de la inspección, quedaron detenidos dos hombres que iban en el vehículo, que fue secuestrado junto a los 440 kilos de coca.
La Federación Azucarera Regional de Jujuy y Salta  (FAR) aseguró ayer que los empresarios del Centro Azucarero Regional del Norte Argentino (CARNA) “montan una farsa de negociación cuando exponen sin ponerse  colorados (...) que como les sale caro el flete y los jornales para riego y tienen una zafra más prolongada que el resto del país entonces deben reducirse un 15% los sueldos, obviamente, para financiar estos gastos”.
La FAR respondió así a un comunicado de los ingenios San Isidro, Río Grande, La Esperanza, Ledesma y Tabacal (todos integrantes del CARNA) en el que acusan a sus sindicatos de no tener interés en negociar una mejora salarial, desconocer el ámbito de negociación, actuar de manera dilatoria perjudicando a los trabajadores y les advierte que podrían recibir sanciones por no acatar la conciliación obligatoria. 
“La memoria de los señores del CARNA parece haberles hecho olvidar que negociar no es ir y sentarse en una silla sin ofrecer nada o haciendo ofrecimientos que son una burla para la dignidad de las personas y sus familias”, sostuvo la FAR, que recordó que “negociar es intentar de buena fe llegar a un acuerdo entre ambas partes que garantice un sueldo justo para los trabajadores”.
“Montan también una farsa de negociación los empresarios del CARNA cuando ofrecen $100 como ‘mejora’ de su oferta anterior”, afirmó la FAR; señaló que los empresarios son querellantes en causas abiertas contra los dirigentes sindicales “en un abierto acto de hostilidad”. Y aseguró que los sindicatos no cederán.   
Selena Elizabeth Lujan Ibarra es una joven de apenas 16 años de edad, estudiante del Colegio del Huerto de nuestra ciudad, que a pesar de su corta edad cuenta con un currículum impresionante en el ámbito deportivo, más precisamente en el mundo del karate. Ahora se enfoca en el 28º Campeonato Panamericano a realizarse en el CENARD de Buenos Aires, donde participará esta semana representando a Argentina.

En diálogo con Tempranísimo, su entrenador Sixto Guari, comentó que Selene fue convocada nuevamente por la Federación Argentina de Karate para formar parte del equipo nacional que representará al país en este campeonato panamericano que tendrá lugar entre el 23 al 27 de Agosto en el CENARD (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo), lugar donde entrenan las grandes figuras del deporte argentino.
Selena junto a Sixto Guari

La competidora oranense tiene una basta trayectoria, según dijo Guari, participó en el mes de Junio de un campeonato en Croacia representando al país y ganando el 7º lugar. También fue seleccionada para participar de los Juegos Olímpicos de la Juventud que tendrá lugar en Buenos Aires. "No solo es una promesa para el deporte de Orán sino también para toda Argentina, fue campeona en varios torneos internacionales, empezó a competir a los 12 años, y a los 13 era la Nº 1 en su categoría, sacando del primer lugar a la competidora latinoamericana que lo ocupaba. Desde entonces, Selena mantiene este puesto. El año pasado además ganó en los Juegos Evita realizados en Mar del Plata y fue reconocida varias veces en la Cena del Deporte que organiza la provincia"contó su entrenador.

El deportista aprovechó la oportunidad para marcar que "falta mucha política deportiva. Hay muchos chicos con talento, pero eso no alcanza para llegar a las grandes competencias donde podrían triunfar. Se necesita apoyo. Si bien Selena cuenta con una beca provincial, el monto no supera los 2 mil pesos, por eso ahora apuntamos a que consiga una medalla nacional para que pueda acceder a ayuda de Nación, para seguir viajando, compitiendo y capacitándose", dijo.

Una gran promesa deportiva de Orán, y del país, que trabaja de manera silenciosa pero llevando la bandera Argentina a los primeros podios mundiales.
El hecho ocurrió en la localidad de San Pedro, de esa provincia del Noroeste. Por la agresión a los alumnos hay una adolescente internada. Los estudiantes quisieron visibilizar las lamentables condiciones edilicias de su establecimiento y fueron salvajemente golpeados por seguidores del Gobernador Morales, quienes se dirigián a un acto de campaña. Mirá el video.





Los alumnos de la Escuela Normal Gral. José de San Martín, de San Pedro de Jujuy, fueron agredidos y amenazados ayer por militantes de la Unión Cívica Radical (UCR) de Jujuy que si dirigían al cierre de campaña que realizaba el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales.
La violencia por parte de los seguidores de Morales empezó cuando el Centro de Estudiantes realizaba un reclamo por  mejoras edilicias y se cruzó con una  caravana de campaña de la Unión Cívica Radical (UCR) que atacó a los alumnos.
Producto de las agresiones desatada contra los adolescentes, una estudiante terminó internada con una crisis nerviosa. Los padres hicieron una denuncia policial.
En declaraciones ofrecidas a Submarino Jujuy, la profesora Lucrecia Tejeda relató que el Centro de Estudiantes venía haciendo medidas de protesta, como sentadas y toma del edificio, para reclamar por los graves problemas edilicios que tiene el establecimiento.
Hay que arreglar los techos, las paredes tienen humedad y están electrificadas, y la cocina no es adecuada para preparar el desayuno y la merienda que se sirve a los alumnos. Además, advierten que la construcción que no es antisísmica y que corre peligro de derrumbe, sobre todo en el sector donde los chicos hacen educación física.
“Antes de las vacaciones nos reunimos con las autoridades, y ellos se comprometieron en un acta que se firmó el 6 de julio a hacer las reparaciones durante el receso de vacaciones”, refirió la profesora. Pero al volver a clases se encontraron con que lo único que se había hecho era pintar las aulas, “cuando la comunidad educativa había dicho que la pintura era lo último que se tenía que hacer”, comentó.
Así es como los alumnos comenzaron a protestar, acompañados por los profesores. “Como docentes no podemos desconocer el problema. Es un reclamo que surge del seno del Centro de Estudiantes, apolítico, entonces no podemos dejar de apoyar a los alumnos en su reclamo justo”, explicó Tejeda, y agregó que se mantuvieron cercanos a los alumnos porque ya habían sufrido amenazas y agresiones. Luego se sumaron los padres.
Los chicos estaban reunidos en la escuela a punto de levantar la medida de protesta, cuando se enteraron de que iba a pasar por allí la caravana de candidatos de la UCR, en el marco de la campaña electoral para las PASO.
“Entonces salieron corriendo para ser escuchados por las autoridades. Fueron con carteles y pancartas, todo en el marco del respeto, y se pusieron en la caravana”, relató la profesora, y aclaró que son varias las escuelas que tienen problemas edilicios similares.
“En ese momento, cuando llegan a la altura de la Calle Miguel Aráoz, fueron agredidos por personal de seguridad de la caravana, un señor bastante grande que ya tienen identificado, con remera rojas y negra”, continuó.
Ese hombre arremetió contra los jóvenes, les rompió las banderas y los afiches, mientras otros les pegaban en el pecho y en la espalda a los chicos. Una alumna terminó internada con una crisis nerviosa.
“Yo quería protegerlos, trataba de traerlos nuevamente a la escuela y lo logré, y ahí hablamos sobre lo que había pasado. Varios padres dijeron que iban a hacer la denuncia”, agregó la profesora Tejeda, quien también fue objeto de amenazas por parte de “un funcionario que iba arriba de la camioneta” que le dijo que iba a perder su trabajo por haber instigado a los alumnos a protestar.
Algunos padres hicieron la denuncia en la Unidad Regional 2. “Ellos están muy enojados y molestos; esperaban otra actitud por parte de las autoridades, que bajaran un minuto y se enteraran de los problemas que estaban viviendo los alumnos”, señaló la profesora, y agregó: “Yo lo que espero es que mínimamente los alumnos agredidos reciban las disculpas del caso, porque sus corazones han quedado lastimados, han quedado nerviosos, empezaron a aprender mal el derecho de peticionar a las autoridades y me preocupa ese mal ejemplo que puede estar dando desde el gobierno”.
Otra profesora, Silvia Cabezas, describió: “Fue un momento muy violento, muy difícil y muy doloroso para la comunidad, porque los chicos estaban acompañados por los papás, y fueron avasallados, atropellados en sus derechos, cuando la ley de educación justamente pregona por la creación de centros de estudiantes y que los alumnos sean críticos, reflexivos, participativos. Pero con esta forma de prepotencia, los chicos se sintieron mal, dolidos, no escuchados”.


La jueza de la Sala II del Tribunal de Juicio de Orán, María Laura Toledo Zamora, condenó a W.S.G. (36), a la pena de ocho años de prisión efectiva, por considerarlo autor material y penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo. El hombre fue trasladado a la Unidad Carcelaria 3 de Orán, donde permanecerá alojado.

Una vez firme la sentencia, y conforme a los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, deberá remitirse copia del fallo al Juzgado de Violencia Familiar y al Asesor de Incapaces.
El hombre es hermano de la víctima, que actualmente tiene 25 años. Los abusos se iniciaron cuando ella tenía 10 años, era amenazada y agredida por su hermano. El último hecho ocurrió en octubre del año pasado, la denuncia la radicó la víctima en Orán.

Nota: Se omitieron las identidades del autor y de la víctima para preservar su identidad y derecho a la intimidad y confidencialidad garantizados por la ley 26522 de Servicio de Comunicación Audiovisual.
Pasó ahora al mediodía en la curva de La Florida en la ruta 68. Volcó y explotó un camión de YPF. Hasta el momento no hay heridos. Al chofer lograron socorrerlo antes que se origine el incendio. 
El conductor del vehículo habría perdido el control tras pasar una curva cerrada en la ruta que conecta Rosario de Lerma de El Carril. (QPS)

Así lo denunció Gervasio Barbier, representante del pueblo wichi en el Consejo de Participación Indígena, CPI, quien sostuvo que la fuerza de seguridad controla y persigue con Gendarmería Nacional controla y persigue en especial a los indígenas de Misión La Paz, punto tripartito con Paraguay y Bolivia.
Añadió que, por otra parte, la fuerza no controla el paso de otras personas por el puente internacional.  Barbier aseguró ayer que Gendarmería no está cumpliendo con los controles acordados mediante un acta entre las comunidades originarias de la zona y la fuerza. “Lo que nos molesta a nosotros en este momento es que el pueblo indígena está siendo controlado, está siendo perseguido por Gendarmería. Nosotros queremos que quede en claro si es para nosotros nomás (el control) o es para toda la gente”, sostuvo.    

“Hace unos días estábamos reclamando el paso de la gente porque nos acordamos que firmamos un acta entre varios representantes de la zona de Misión La Paz para que el paso nocturno (por el puente internacional) no se acepte, con excepciones, por ejemplo si aparece una ambulancia o el traslado de algún paciente con problemas de salud. Eso estaba permitido”.   Barbier sostuvo que, sin embargo, junto al precandidato a concejal Pedro Lozano fueron testigos del paso de personas en la noche. Según relató, la noche del sábado anterior a las elecciones primarias, jóvenes criollos pasaron el puente en dos motocicletas (desde Paraguay) por el lecho del río, sin que fueran detenidos por los gendarmes de guardia. 

El dirigente sostuvo que informó de este hecho al comandante de Gendarmería de Orán. 
“Es un hecho gravísimo, porque nosotros confiamos en ellos”, sostuvo el consejero, quien dijo que ya en febrero pasado puso en conocimiento “de la inoperancia de Gendarmería” a las autoridades superiores de la fuerza, y a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Añadió que los pueblos originarios sienten que existe una persecución de la fuerza hacia ellos. Dijo que varios motociclistas que iban a pescar fueron detenidos y revisadas sus pertenencias. 
Ayer miembros de comunidades se reunieron con el senador Mashur Lapad, a quien plantearon su disconformidad por estos controles. También señalaron el aparentemente libre ingreso de ciudadanos bolivianos para vender los días de cobro. “A ellos no les controlan, traen camionadas de cosas”. 
EL TRIBUNO - Los intentos por frenar el contrabando fracasaron. En la zona piden empleo genuino.En la crisis de junio la figura clave fue el obispo Zanchetta, quien renunció semanas atrás.
Después de dos meses, nada cambió en Aguas Blancas.
La crisis de los cortes de ruta protagonizados por bagayeros en la primera quincena de junio no llegó al estallido. Sin embargo, los acuerdos firmados con las autoridades nacionales parecen no surtir efecto alguno. "No hubo un acuerdo, porque faltó representatividad; no hubo solución porque los funcionarios nacionales no conocen la realidad de estas fronteras. Simplemente buscaron salir del paso antes de las elecciones", opinó el comerciante Alejandro Guzmán, candidato a concejal por País.
En la ruta y en la calle del pueblo se nota de inmediato: el contrabando sigue siendo el motor de la economía de Aguas Blancas, un municipio con un año y medio de existencia y cientos de historia en la memoria colectiva.
Ubicado junto al Bermejo, en plena yunga, es un territorio argentino donde el Estado nacional se siente extranjero, y el provincial también. Como toda tierra de frontera, existen los recelos, pero también los vínculos imprescindibles con los vecinos de Bermejo, en Bolivia.
"Crié a mis hijos con este trabajo y ahora nos piden cortar, es la única fuente de ingresos que tenemos. Si no vienen los patrones a comprar, este nuevo municipio se quedará sin trabajo, no va a haber para nadie, nada", dijo una mujer que mantiene el hogar con esta labor. "Hay gente joven también, que estudia y trabaja; otras fuentes laborales no hay. La primera y única industria que hay en Aguas Blancas es el bagayeo. No tenemos idea cuánto somos, pero somos muchos. Quizás un total de 15.000 personas que vivimos de esto entre Bolivia, Orán, Yrigoyen", decía en pleno fragor del conflicto de hace dos meses.
En junio, en ese territorio de límites tan reales como imprecisos, los bagayeros se sublevaron cuando la AFIP resolvió incautar mercadería que había ingresado ilegalmente. El órgano recaudador cumplió con la ley y consideró que los bagayeros son contrabandistas. Lo que no supieron explicar los inspectores es cómo y de qué puede vivir la gente de Aguas Blancas. Cada bagayero cobra mil pesos por cinco viajes, es decir, por diez bolsones.
En la provincia ese ingreso equivale a una fortuna. Difícilmente el ministro de Trabajo, Eduardo Costello, hubiera podido informar a la AFIP dónde podrían esos salteños conseguir un trabajo legal tan próspero. No hay, y si aparece lo jaquean con impuestos, inspecciones y huelgas.
El obispo
Si el Estado no tiene respuesta al desempleo, el decomiso de bolsones por parte de la agencia recaudadora se vuelve represivo y explosivo.
Por eso, en junio todo estuvo a punto de estallar. No ocurrió por obra de la Divina Providencia o, más terrenalmente, del obispo Gustavo Zanchetta, que intervino como mediador cuando las autoridades provinciales ya habían tomado distancia y los intendentes Marcelo Lara Gros y Sergio Oliva estaban desbordados.
Zanchetta viajó Buenos Aires y se llegó a un acuerdo formal del que participaron los intendentes, el ministro Rogelio Frigerio y el senador Rodolfo Urtubey. Solo se podrían pasar dos bolsones. Es decir, los bagayeros, elevados a la categoría de trabajadores de frontera, se registrarían y pasarían a ganar la quinta parte.
Una cosmética de legalidad, que legitimaba el contrabando y que no iba resolver nada. La crisis social y su secuela derivó en la traumática y nunca suficientemente explicada renuncia del obispo Zanchetta. Probablemente la ficción que lo tuvo como protagonista fue una de las causas de la crisis, aunque no la única.
Eso sí, quedó claro que la pastoral no puede reemplazar a la política.
Ahora el desfile diario de autos y camionetas por la ruta 50, sorteando los controles de una Gendarmería más realista y comprensiva que los lejanos inspectores de Abad, demuestra que todo sigue absolutamente igual. Eso sí, sin la Divina Providencia encarnada en monseñor Zanchetta.
"Al obispo lo usaron hasta que pasaran las elecciones", consideró Alejandro Guzmán.
Una frontera hiperactiva
"Trescientos autos y 50 trafic por día", calculó un vecino de Aguas Blancas cuyo local mira hacia la calle que lleva a las chalanas. Las bellísimas aguas del colosal río son testigos de una economía que funciona en paralelo. Toneladas de mercadería y millones de dólares nutren ese ir y venir de bagayeros, no exactamente "trabajadores de frontera" como los denominó la cosmética legalista y que, en su mayoría, son salteños.
Aguas Blancas es sobre todo puerta de ingreso de mercadería, a diferencia La Quiaca y Salvador Mazza, donde el tráfico es de ida y vuelta y la mayoría de los pasadores son oriundos de Villazón o Yacuiba.
La ruta 50, en dirección a Orán, le da la razón a Carlos Videla, el primer escéptico tras el acuerdo. "Con dos bolsones no hacemos nada; los patrones van a dejar de comprar", dijo en ese momento el dirigente de los bagayeros. "Los patrones" son capitalistas que mueven entre cinco y quince millones de pesos diarios, con los que compran mercadería en Bermejo. Esos lotes de ropa, juguetes y otros productos industriales se expanden desde Aguas Blancas por el universo paralelo de la economía en negro que impera en el país, que obsesiona a la AFIP y que pone en crisis a la industria legal.
Videla opina que el acuerdo no podía prosperar porque la Aduana carece de capacidad e infraestructura. Alejandro Guzmán cree que no existe una decisión de fondo. El movimiento de autos, camionetas, chalanas y gomones es la prueba.
EL TRIBUNO - Alumnos investigan sobre una inquietante realidad.Será presentada en la feria de ciencia en la capital salteña.
Alumnos de 3 año 1ª división del colegio 5.040 vienen trabajando desde hace poco más de un año en una investigación sobre la cantidad de adolescentes que trabaja de bagayeros para sobrevivir. Este año decidieron presentarse en la Feria de Ciencias regional y obtuvieron el primer premio.
En el 2016 realizaron un estudio de ciencias sociales bajo la tutoría del profesor de Geografía Felipe Paredes. En la materia, mientras cursaban el 2 año, el tema a desarrollar fue pobreza y vulnerabilidad social.
"En el aula teníamos seis compañeros que llegaban tarde, faltaban o se dormían en clases, y aunque trataban de ocultarlo, el motivo era porque trabajaban cargando bultos en la frontera para ayudar a su familia", contó Melani Carabajal.
Este año fue la propia vicedirectora, Ivana Acosta, quien los incentivó a presentarse en la Feria de Ciencias representando al colegio, ubicado en el barrio Gemes al este de la ciudad.
El proyecto lleva el nombre de "Jóvenes hormigas en la frontera", y describe la cantidad de adolescentes entre 14 y 19 años que trabajan en la frontera como bagayeros para ayudar a sus familias y, por ende, llegan muy cansados a la escuela, se duermen en clases o se contagian de enfermedades endémicas de la zona de selva tropical.
Después de encuestas, entrevistas y trabajo de campo, el informe estuvo listo para mostrar la cruda realidad que viven muchos jóvenes de Orán. Los resultados arrojaron que el 12% de los chicos entre 15 y 19 años trabajan de bagayeros y asisten al BSPA al colegio secundario 5.023 y al colegio 5,040, donde la mayor parte de la matrícula proviene de familias vulnerables y la mayoría lleva realizando estas tareas de 2 a 3 años.
El informe arrojó también que alrededor de 300 chicos trabajan de esa forma.
En este trabajo elaborado por los chicos se puede conocer el día a día de personas en condiciones socioeconómicas desfavorables, involucradas en redes de contrabando, algunos sin conocer que forman parte del narcotráfico hormiga y que, en su carga, muchas veces llevan distintos tipos de drogas.
"Los adolescentes y jóvenes que trasladan mercadería de contrabando desde Bolivia se encuentran presionados por la situación de pobreza que atraviesan y al ejercer dicha tarea se involucran en actividades de gran riesgo físico, emocional y psicológico", contó Candela Guzmán.
"Lo que más nos llamó la atención es que los alumnos que tienen 18 años o más viajan a distintos puntos del país llevando la mercadería del contrabando. Nos conmueve ver cómo llevan un gran peso, sujetado por una vincha plástica y apoyan la carga desde la nuca en una postura que les traerá graves consecuencias en sus columnas", expresó emocionada, por su parte, Delfina Inda.
Testimonio médico
“Como médico de guardia del hospital local, atiendo pacientes que son trabajadores de frontera y las afecciones que presentan son las lesiones o dolores en la columna, debido al peso que cargan a diario. También concurren porque han sido golpeados o asaltados, con lesiones con armas de todo tipo. Los riesgos que corren son riesgos de vida. También hay que ver que Orán es una región de dengue, hantavirus y leishmaniasis y los bagayeros son los más expuestos a contraerlas”.
Dr. Darwin Paredes
Esclavitud inevitable
En cuanto a los riesgos que corren al realizar esta tarea, la mayoría conoce la exposición al peligro de ser golpeados, arrestados o asaltados como así también a formar parte de la red del narcotráfico. “No mencionan los riesgos de su bienestar y salud, ante lo cual podemos concluir que es una tarea insalubre por el gran peso que lleva en sus columnas y la exposición constante para adquirir enfermedades endémicas”, señalan en el informe.
“Los que se dedican a transportar productos en forma ilegal pertenecen a los sectores con gran vulnerabilidad social y la falta de otras fuentes de trabajo los lleva a realizar dichas tareas, formando parte de una cadena donde ellos realizan una actividad esclavizante, pero necesaria para poder sostener o ayudar económicamente a sus familias”, explica Facundo Tolaba.
Sin respuesta
No hay acciones políticas y gubernamentales que se propongan ayudar a estos jóvenes.
Lo más interesante es que ellos esperan superarse en la vida. De hecho, muchos estudian a pesar del gran desgaste físico, psíquico y la presión social; tienen metas, buscan un mejor trabajo, y ante tantos prejuicios y obstáculos siguen soñando y anhelando una mejor calidad de vida. A partir de esta realidad que los golpea muy duro es que el grupo de trabajo decidió que es de suma importancia difundir por los distintos medios de comunicación la información de la investigación. Recorrer distintos colegios y barrios brindando información mediante talleres de concientización, pero sobre todo realizar jornadas de trabajo con directivos de los colegios, autoridades de Educación, Seguridad y Justicia para tratar la problemática de estos adolescentes.